Imagen editorial para Osteopatía visceral

Hay personas que llegan por la espalda.

Y al hablar aparece algo más.

Digestiones pesadas.

Hinchazón.

Abdomen rígido.

Respiración superficial.

Molestias bajo las costillas.

O un patrón muy concreto: cuando el abdomen está peor, la espalda también.

Eso no demuestra que una víscera esté causando el dolor.

Pero sí es información que merece entrar en la valoración.

Qué significa “visceral”

No significa recolocar órganos.

Tampoco significa atribuir una contractura a un hígado, un estómago o un riñón porque sí.

El trabajo visceral observa una región en la que conviven:

  • órganos;
  • fascia;
  • pared abdominal;
  • diafragma;
  • costillas;
  • columna;
  • pelvis;
  • sistema nervioso.

Me interesa cómo se mueve ese conjunto y si existe una relación repetida con los síntomas que estás sintiendo.

Cuando tiene sentido ampliar hacia el abdomen

Por ejemplo cuando aparecen juntos:

  • molestias digestivas y dolor dorsal;
  • abdomen muy tenso y lumbar cargada;
  • rigidez bajo las costillas;
  • respiración que se hace más corta;
  • tensión pélvica y abdominal;
  • síntomas que cambian durante periodos de estrés o peor descanso.

No porque todos compartan una causa única.

Sino porque pueden influirse a través de relaciones mecánicas, sensitivas y de regulación corporal.

Dolor referido visceral

Las señales procedentes de estructuras internas no siempre se perciben exactamente donde se originan.

Existe un fenómeno conocido como dolor referido.

Una de sus bases neurofisiológicas es la convergencia de información visceral y somática en el sistema nervioso.

Por eso una sensación interna puede experimentarse también en una región corporal.

No utilizo esta idea para fabricar mapas rígidos de “órgano X = músculo Y”.

Entender el dolor referido visceral

Diafragma y respiración

El diafragma está justo entre tórax y abdomen y participa continuamente en la respiración y en la dinámica de presiones del tronco.

Si encuentro:

  • respiración superficial;
  • costillas con poco movimiento;
  • mucha tensión abdominal;
  • dorsal o lumbar rígida;

puede ser una pieza útil de la valoración.

No porque exista un “diafragma bloqueado” detrás de todo dolor.

Entender diafragma y respiración

Digestión y sistema nervioso

El sistema digestivo y el sistema nervioso mantienen una comunicación bidireccional continua.

En los trastornos de interacción intestino-cerebro, por ejemplo, pueden alterarse sensibilidad y función gastrointestinal.

Eso ayuda a entender por qué estrés, sueño, percepción corporal y digestión pueden cambiar al mismo tiempo en algunas personas.

No significa que “todo sea estrés”.

Ver estrés, descanso y tensión corporal

Cómo trabajo

Primero parto de tus síntomas.

Después puedo valorar:

  • abdomen;
  • diafragma;
  • costillas;
  • respiración;
  • fascia;
  • columna dorsal y lumbar;
  • pelvis;
  • movilidad general.

Según el patrón puedo combinar técnicas viscerales suaves con trabajo estructural, fascial o respiratorio.

No existe una secuencia fija ni un órgano que haya que tratar en cada sesión.

Qué puedes notar

El objetivo principal depende de aquello por lo que has venido.

Puede ser reducir dolor.

Mejorar movilidad.

Disminuir sensación de tensión.

Respirar con mayor libertad.

O comprobar si el patrón digestivo y musculoesquelético cambia al trabajar el conjunto.

No prometo modificar una enfermedad digestiva mediante osteopatía.

El objetivo

Encontrar qué relaciones están realmente presentes en tu caso y trabajar sobre aquellas en las que tiene sentido intervenir.

El cuerpo no va por trozos. Pero tampoco necesito relacionarlo todo con todo.

Fuentes y referencias

  1. NIDDK. Disorders of gut-brain interaction / IBS
  2. Sengupta JN. Visceral pain: the neurophysiological mechanismPMID 19655104
  3. Sorkin LS. Acute pain mechanismsPMID 10352652