Problema
Estrés, descanso y tensión corporal
Hay épocas en las que mentalmente sabes que necesitas parar.
Pero el cuerpo parece no haberse enterado.
Mandíbula apretada.
Cervicales.
Hombros arriba.
Respiración corta.
Abdomen rígido.
Sueño poco reparador.
Y una sensación de seguir funcionando con el cuerpo preparado para algo incluso cuando ya estás en casa.
El estrés también es corporal
La respuesta al estrés implica cambios en atención, respiración, tono muscular, digestión, sueño y actividad autonómica.
Eso no significa que cualquier dolor tenga un origen emocional.
Significa que el estado del sistema puede modificar cómo se mueve, descansa y percibe el cuerpo.
Mandíbula y cuello
Una de las expresiones más reconocibles es apretar.
Durante el día.
Trabajando.
Conduciendo.
Concentrado.
Y después aparecen mandíbula cansada, temporales, cervicales o cefalea.
Respiración y abdomen
En otras personas el patrón aparece como:
- respiración alta;
- poco movimiento costal;
- abdomen contraído;
- digestión diferente;
- tensión dorsal.
No necesito decir que “el estrés se almacena en el diafragma”.
Me interesa observar qué está haciendo físicamente esa persona.
Entender diafragma y respiración
Sueño y dolor
Sueño y dolor mantienen una relación bidireccional.
Dormir mal puede modificar sensibilidad y tolerancia al dolor, y el dolor puede dificultar el descanso.
Por eso pregunto cómo estás durmiendo cuando el problema lleva tiempo.
No voy a “activar tu parasimpático”
El sistema nervioso autónomo no es un interruptor de dos posiciones.
No trabajo con la idea de que una técnica pueda resetearlo.
Puedo trabajar sobre lo que sí podemos observar:
- tensión;
- respiración;
- dolor;
- movilidad;
- sensación corporal;
- descanso percibido.
Cómo trabajo
Según el patrón puedo valorar:
- cervicales;
- mandíbula;
- caja torácica;
- diafragma;
- abdomen;
- columna;
- fascia;
- pelvis.
La sesión es corporal y complementaria.
No sustituye psicoterapia, psiquiatría ni atención médica cuando son necesarias.
El cuerpo a veces se adelanta
Puedes notar antes el abdomen, la respiración o la mandíbula que el pensamiento “estoy desbordado”.
Esa lectura de señales internas conecta con un concepto importante: la interocepción.
El objetivo
Reducir la tensión física que realmente está presente, recuperar movimiento y respiración y observar si el cuerpo empieza a tener más capacidad para salir de ese patrón de carga constante.
La cabeza puede seguir tirando. El cuerpo no tiene por qué hacerlo siempre con ella.